domingo, 6 de noviembre de 2016

Antropología social: Los conflictos y encuentros culturales tal como los ve el cine

El encuentro de las culturas y la Alianza de las Civilizaciones en el cine
En este sitio hallarás películas para abordar la interculturalidad de la mano de Enrique Martínez-Salanova Sánchez

La riqueza intercultural como impulsora de futuro

 La sociedad del conocimiento es necesaria para mejorar las estrategias de convivencia en el mundo mediante la riqueza y la fuerza impulsora que aportan la diversidad de civilizaciones y culturas. Los medios de comunicación y las nuevas tecnologías incrementan la posibilidad de la interrelación humana mediante la conexión en redes. El cine, en concreto, presenta nuevas pautas de conducta, acerca conocimientos y culturas y se hace imprescindible para mostrar diferentes formas de resolución de conflictos, aspectos desconocidos del dialogo intercultural y examina la alianza en la solución de problemas comunes y la búsqueda de respuestas creativas a los principales problemas de la humanidad, principalmente los que tienen que ver con la paz y la solidaridad. Se debe ayudar a los sistemas educativos a promover la formación, instrucción y educación en el uso de las nuevas tecnologías, clave del futuro social, con el fin de preparar a las generaciones venideras en el uso crítico de los medios como instrumento y camino de interrelación humana, búsqueda de información e instrumento de investigación y de aprendizaje.
El cine, no siempre puede presentar los encuentros entre culturas en sus aspectos totales. Lo hace constantemente de forma muy concreta, mostrando mínimos contactos, respetando creencias e ideologías, manifestando los valores comunes que unen a los pueblos, presentando las relaciones afables entre gentes de diferentes grupos humanos. Para que las relaciones interculturales empiecen a tener distinto perfil, es necesario luchar contra prejuicios y estereotipos, y el cine es un medio eficaz que contribuye a ello, pues una película va más allá de su propia historia y del lenguaje cinematográfico y técnicas con la que está realizada (Castiello, 2001)
Propuestas de cine que ofrece el autor de este sitio que me resultaron interesantes para abordar en el aula:

Películas que tienen que ver con la violencia contra los nativos, la colonización y la adaptación a otras culturas

  • Aguirre, la cólera de Dios. Aguirre, der zorn gottes. 1973. Werner Herzog. La conquista de la selva en la aventura equinoccial de Lope de Aguirre.
  • Bailando con lobos. Dances with wolves. 1990. Kevin Costner. Respeto a culturas autóctonas.
  • Pequeño gran hombre, Little Big Man. 1970, dirigida por Arthur Penn, en la que un blanco convive durante muchos años con los indígenas norteamericanos.
  • Caminante sobre el viento. Hablada en cheyennne. Una de las etnias que más ha respetado el medio en el que vive.
  • Donde sueñan las verdes hormigas. Wo die grunen ameisen traumen. 1984. Werner Herzog. Aborígenes australianos se desplazan a la capital para luchar por su tierra sagrada, amenazada por una compañía minera.
  • El Dorado. 1988. Carlos Saura. La conquista de la naturaleza en la aventura de Lope de Aguirre.
  • El gran combate. Cheyenne Autumn. 1964. John Ford. El pueblo cheyenne busca territorios para asentarse, impedido por el ejército, que rompe todos los pactos con los antiguos dueños de las mejores tierras.
  • El último Mohicano. The Last of the Mohicans. 1992. Michael Mann. La naturaleza salvaje y el respeto a las etnias durante la expansión y conquista de Norteamérica por parte de ingleses y franceses.
  • Fitzcarraldo. 1982. Werner Herzog,. Intentos de llevar el modo de vida occidental a la selva peruana.
  • Jugando en los campos del Señor. At Play in the Fields of the Lord. 1991. Héctor Babenco. Destrucción de tribus y de la naturaleza.
  • La misión. The Mission. 1986. Roland Joffé. La selva sudamericana y la lucha del indígena por su tierra.
  • La selva esmeralda. The Emerald Forest. 1985. John Boorman. La intromisión de occidente en la Amazonía y cómo reaccionan las tribus nativas.
  • Las aventuras de Jeremías Jonson. Jeremiah Jonson. 1972. Sydney Pollack. La vida en las Montañas Rocosas en plana naturaleza entre las tribus autóctonas.
  • Los dientes del diablo. The Savage Innocents. 1960. Nicholas Ray. Con Anthony Quinn en su personaje de esquimal
  • Apocalypto, 2006, realizada por Mel Gibson, presenta Guatemala, antes de la llegada de los primeros colonizadores españoles, como una historia de violencia entre pueblos y culturas
Bibliografía sobre el tema:

Castiello, Ch. (2001). Huevos de serpiente. Racismo y xenofobia en el cine. Madrid: Talasa Ediciones.
Gurpegui, J. (2000). El relato de la desigualdad. Estereotipo racial y discurso cinematográfico. Zaragoza: Ediciones Tierra AC.
Herodoto (1994). Historia. Obra completa: Tomo IV, Libro VII. Madrid: Biblioteca clásica Gredos.
Kurht, A. (1995). The Ancient Near East c. 3000-330 BC, vols 1 y 2. Londres: Routledge.
Martínez-Salanova, E. (2007). Medios de comunicación y nuevas tecnologías para la cultura de la paz, en Aguiar M. V. & Farray J. (coords): Sociedad de la Información, Educación para la Paz y Equidad de Género, 5-13. La Coruña: Netbiblo.
Martínez-Salanova, E (2008). Cine y migraciones en España. Cine y educación. (http://www. uhu.es/cine.educacion)
Martínez-Salanova, E. (2008). Cine e inmigración: Otra ventana abierta para el debate. Cómo expresan los medios de comunicación la emigración, el mestizaje y las relaciones interétnicas, en Francisco Checa (ed.): La emigración sale a la calle, 231-252. Barcelona: Icaria.
Mayor-Zaragoza, F. (2006). Civilizaciones y culturas: del diálogo a la alianza. Actas del Simposio internacional Túnez, 30 enero–1 de febrero 2006.
Paseta, M. (2001): Ni globalizados ni globalizadores: las nuevas tecnologías de la comunicación como herramientas para el desarrollo. Comunicar 16; 13-24
Shohat, E. y Stam, R. (2002). Multiculturalismo, cine y medios de comunicación. Barcelona: Paidós.
UNESCO (2001). Informe Mundial sobre Cultura 2000-2001. Diversidad cultural, conflicto y pluralismo. España: UNESCO/Mundiprensa.

Megalenguas

Las megalenguas: apertura, libertad, fortaleza

Hay alrededor de siete mil lenguas en el mundo: 81,6% de ellas abarcan menos de 100.000 almas, 55,1% menos de 10.000, 25,7% menos de 1.000, 8 % menos de 100. Vehiculan casi exclusivamente tradición e identidad. Constituyen, como toda lengua, un tesoro de la humanidad. Pero sus hablantes jóvenes las abandonan a medida que se alejan de los campos y las aldeas en pos de las luces de la ciudad: la población urbana mundial pasará del 40% hoy al 80% en 2.025. Las urbes fagocitan multilingüismo y secretan monolingüismo: el equipo de la ciudad, densamente agrupado y en comunicación constante requiere un código común capaz de acometer las más disímiles y complejas tareas. Resultado: todos los estudiosos parecen coincidir en que a finales de siglo serán menos de mil las lenguas sobrevivientes. Lo anterior —con justicia— ha encendido multitud de alarmas en nombre de la diversidad lingüística... pero se suele dejar de percibir que las megalenguas, como las grandes urbes, son fuentes extraordinarias de apertura, libertad y fortaleza. Y la nuestra es una megalengua que agrupa 400 millones de hablantes.

Ocupémonos antes que nada de la apertura que posibilita nuestra inmensa urbe. Es el español el segundo idioma hacia el cual más se traduce, tal como nos lo indica el Index Translationum de la UNESCO. Es decir que quien nuestra lengua domina tiene un amplísimo mirador sobre la humanidad. Pero también es el español una plataforma de lanzamiento para llevar nuestros aportes al mundo: es el sexto desde el cual más se traduce. Traemos, llevamos. Nos enriquecemos y enriquecemos. Nos transformamos y transformamos.

En la aldea, el control social es fácil, fuerte y homogeneizante. En la gran urbe, dificultoso, débil y permite una inmensa variedad... sin perder un mínimo de puentes. Jorge Luis Borges coexiste con Augusto Roa Bastos, Hugo Chávez con Álvaro Uribe, las vanguardias con los anacronismos, lo occidental con lo autóctono, el todo mientras las pieles se mezclan. Las megalenguas como la nuestra, al crear macrocomunidades, facilitan la libertad y dan el código de base para permitir el intercambio amplio, el cual da frutos de diversidad muchas veces imposibles —y con frecuencia prohibidos— en pequeñas comunidades.

Por último, en un mundo de colosos y megafusiones, es necesario ser grande y fuerte si se desea no ser engullido, si se aspira a estar en una posición fuerte para negociar adecuadamente los intercambios con el mundo. Es el caso de Brasil. No el de Hispanoamérica, archipiélago de 19 Estados. La megalengua española —40% de los hablantes del continente— puede ser el cemento de una construcción política que nos genere una escala adecuada.

Apertura, libertad y fortaleza son atributos a los cuales los hispanoamericanos debemos aspirar. Tenemos la inmensa fortuna de que la locomotora de la lengua está allí, lista para propulsar a los vagones de la política y la economía. Enganchémoslos.